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En defensa del Olivar de Chamartín

El olivar de Chamartín como bien de interés cultural

LA COMUNIDAD DE MADRID PROTEGE EL OLIVAR DE CHAMARTÍN, SEGÚN LOS DESEOS DE DIEGO CATALÁN


La Comunidad de Madrid protege el Olivar de Chamartín con sus 150 olivos centenarios y tres edificios emblemáticos
-Promueve su incorporación al Catálogo de Parques y Jardines y al Catálogo de Edificios Protegidos
-Este espacio natural de gran valor botánico es un enclave  fundamental de la vida cultural de la capital 
-El Consejo de Gobierno aprobó hoy la modificación puntual del PGOU de Madrid para la conservación de esta zona verde en el centro

26 febrero 2009.- La Comunidad de Madrid protege el antiguo Olivar de Chamartín, una parcela de 14,5 hectáreas en la que destacan 150 olivos centenarios y tres edificios de gran valor histórico y cultural. Este terreno se encuentra dividido en tres fincas cada una de ellas contiene una edificación emblemática que se corresponden con la Fundación Castillejos, la residencia de la familia Castillejos Claramunt y la Fundación Menéndez Pidal, propiedad de la Fundación Areces.
Para su protección, el Consejo de Gobierno aprobó hoy la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Madrid para la parcela que ocupa el Olivar de Chamartín, comprendido entre las calles Menéndez Pidal, Henri Dunat, Padre Damián y Alberto Alcocer, según informó el vicepresidente y portavoz, Ignacio González.
La singularidad de este espacio radica en el valor de sus zonas verdes, en su significado como reducto agrícola en el centro de la ciudad, y en su altísimo interés cultural e histórico como enclave fundamental en la vida cultural de España a lo largo del siglo XX, y donde aún hoy se organizan importantes proyectos culturales. Con esta iniciativa el Ejecutivo regional preserva los valores naturales de los jardines y el patrimonio histórico y cultural que representan las edificaciones que contiene el Olivar.

(Publicado en  www.madrid.org)

Esta medida adoptada por la Comunidad de Madrid, es parte de lo que pretendíamos cuando, en el año 2005,  inauguramos  la  bitácora "En defensa del Olivar de Chamartín",   para informar y recabar apoyos contra la mafia del ladrillo y la especulación urbanística, contra la mugre moral  y  cultural de los propietarios del Olivar de Chamartín (la Fundación Ramón Areces, y la Fundación Olivar de Castillejo, más interesados por chupar del bote y rentabilizar cada metro cuadrado que por el tesoro botánico, zoológico, cultural, histórico y documental  que allí se custodia). Los amigos del Olivar de Chamartín secundábamos  la lucha de Diego Catalán  por conseguir la protección, como bien de interés cultural, para el Olivar de Chamartín , la casa de Ramón Menéndez Pidal y María Goyri,  edificada principios del siglo XX,  y los Archivos allí depositados, para poder preservar su legado (*), y asegurar su continuidad a la disposición de los hispanistas, estudiosos  e investigadores de todo el mundo.
A estas alturas, los Archivos(*) depositados en la sede de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, legados por Diego Catalán a la Comunidad de Madrid,   no han obtenido la custodia diligente de quienes  debieran impedir que sean expoliados, y que como primeras providencias, a la muerte de Diego Catalán, cambiaron la cerradura, dejaron de atender las consultas telefónicas y mediante correo E.mail  de los investigadores,  y han dado libre acceso y mando en plaza a una recua de filólogos y académicos  trapisondistas,  poco escrupulosos con lo ajeno, a los que Diego Catalán había tenido que  prohibir el paso , identificándolos con nombre y apellidos,  para parar el saqueo sistemático de libros y documentos.
La Administración de Justicia en España es lenta, lentísima, por lo que, quizás, cuando su Señoría quiera dictar las medidas cautelares  para proteger un legado que esta valorado en varios millones de euros (cosa que, extrañamente, no se ha molestado en solicitar esa  ignota eminencia que funge como Consejera de Cultura de la Comunidad de Madrid) es posible que  buena parte de ese tesoro documental haya sido subastado o vendido. Rogamos a nuestros lectores nos avisen a nuestro e.mail de cualquier hallazgo en librerías de viejo, subastas, o  anticuarios,  que sospechen pueda haber sido robado de los Archivos que forman parte del legado de Diego Catalán, de modo que podamos  rescatarlos y restituirlos.

(* Contenido del archivo donado por Diego Catalán a la Comunidad de Madrid:
"El Archivo fue considerado parte del "Tesoro Nacional" y, como tal, fue protegido, junto con las obras de arte de máximo valor del Museo del Prado, en la Sede de la Sociedad de Naciones, en Ginebra, durante los años de la Guerra Civil, que Ramón Menéndez Pidal transmitió testamentariamente a su nieto Diego Catalán, que posteriormente enriqueció con otros materiales archivísticos, y ha transmitido reunidos en:

1. Archivo del Romancero Hispánico Menéndez Pidal/Goyri (AMP)

Es una colección de decenas de miles de documentos escritos que abarca tanto el Romancero Antiguo (medieval y Siglo de Oro) como el Romancero de Tradición Oral Moderna (siglo XVIII-XXI).
Reúne textos, partituras, citas, referencias, análisis de su influencia en otros géneros literarios, estudios monográficos, etc., cuya recopilación comenzó el matrimonio Menéndez Pidal/Goyri y fue continuada por Diego Catalán. A esta labor contribuyeron, en muy diversos tiempos, instituciones privadas y públicas, nacionales y extranjeras: Junta para Ampliación de Estudios, Hispanic Society of America, Fundación Patxot, Universidad Columbia , Institución Cultural Española de Buenos Aires : Drs. Avelino y Ángel Gurtiérrez, Instituto de Cultura Hispánica, Seminario Menéndez Pidal de la Universidad ComplutenseAmerican Council of Leearned Society, University of California. San Diego, National Endowment for the Humanities, Comité Conjunto Hispano-Norteamericano, Ministerio de Cultura, Testamentaría de Juan López Suárez, Fundaçao Calouste Gulbenkian, Comisión Asesora Científica y Técnica, Acçao Integrada luso-Espanhola, Dirección General de Investigación Cientifica y Técnica, Diputación Provincial de León e Instituto Leonés de Cultura, Gobierno Vasco, Memorial Foundation for Jewish Culture, The Canadian Federation for the Humanities, Instituto de Cooperación Iberoamericana, Conservatorio Musical de Segovia, Diputación Provincial de Ciudad Real, Caja Rural de Cuenca y Caja Rural de Ciudad Real, Instituto Nacional de Ciencias Educativas, Consejo Nacional para la Investigación Científica y Técnica (de Argentina), Cámara Municipal de Funchal, Madeira, College of the Holy Cross, Cabildo Insular de El Hierro, Universidad de León, Fundación Ramón Areces, Generalidad de Cataluña, Dirección General de Archivos, Bibliotecas y Museos, Universidad de Coímbra, Junta de Galicia, Asamblea de Extremadura, Diputación de Segovia, Universidad de Cantabria, Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas, Fundación Rich.
(1954-1998),

En la compilación de los materiales orales colaboraron investigadores y encuestadores de todo el mundo. Su nómina es muy extensa e incluye a personalidades ilustres como autores literarios, músicos y políticos , junto a investigadores renombrados de la filología, la lingüística y el folclore. Aunque el matrimonio Ramón Menéndez Pidal / María Goyri inició la exploración del, hasta entonces desconocido, romancero castellano el año 1900, su Archivo heredó materiales anteriores, de Bartolomé José Gallardo (1825) de Mariano Aguiló y Fuster (desde antes de 1855 a después de 1893), de José Amador de los Ríos, Juan Menéndez Pidal (1881-1884), e incluso alguna versión chilena del s.XIX, además de versiones manuscritas judeo-españolas de los siglos XVIII y XIX. Ya desde las primeras décadas del s. XX, Menéndez Pidal contó con la colaboración de múltiples corresponsales de España, América y las comunidades sefardíes de Oriente y Occidente, empezando por Miguel de Unamuno y sus colegas salmantinos. Después, entre los pensionados de la Junta, destacan los filólogos Américo Castro, Tomás Navarro Tomás y Federico de Onís y sobresale la figura del músico y diplomático Manuel Manrique de Lara, futuro presidente de la Comisión de la Sociedad de Naciones para el intercambio de poblaciones tras la última Guerra Balcánica. Entre los recolectores ocasionales se halla Federico García Lorca quien, junto a Jimena Menéndez-Pidal, anotaron de su mano versiones de los gitanos del Sacromonte. De los colaboradores extranjeros baste recordar a Max Leopold Wagner, a Fritz Krüger, al gran rabino Mauricio Levy, a K. Schindler, a Julio Vicuña Cifuentes, a Pedro Henríquez Ureña, a José María Chacón y Calvo, a Aurelio M. Espinosa, a Joseph H. Silverman, a Samuel G. Armistead, entre muchos otros. Posteriormente, Diego Catalán organizó, desde el Seminario Menéndez Pidal, la formación de varias generaciones de nuevos encuestadores e investigadores del romancero pan-hispánico, tanto españoles como extranjeros y coordinó las relaciones con una amplia gama de especialistas pertenecientes a diversas instituciones dispersas por el mundo. Como archivo baladístico no hay otro de tal riqueza en el mundo (no ya de las lenguas hispánicas, sino de cualquier otro ámbito lingüístico), ya que las miles de versiones de tradición oral, recogidas durante más de un siglo, las más de ellas inéditas, pertenecen a todas las lenguas y a todos los ámbitos del mundo hispánico: las hay en castellano de todas las comarcas de la Península, de las Islas Canarias y de toda la América de habla española (desde Chile y Argentina, hasta California, Nuevo México, Luisiana, Cuba y Puerto Rico); en judeo-español (de Marruecos, Orán, Bosnia, Macedonia, Serbia, Rumanía, Bulgaria, Grecia, Turquía, Chipre, Líbano, Siria, Egipto, Buenos Aires, Nueva York, California, Canadá); en gallego (de Galicia, de la franja de habla gallega en Asturias, León y Zamora y de la emigración), en portugués (de Portugal continental, de Cedillo y Herrera de Alcántara, de las islas atlánticas, de Brasil, de Goa, de California), en catalán (del Principado, del reino de Valencia, del Rosellón, de las Baleares, de Alguer en Cerdeña (entre 1860 y 1865)

Entre los textos impresos son de máximo interés las fotografías de originales perdidos (como los pliegos sueltos del Duque de T’Serclaes) o los libritos de cordel judeo-españoles en caracteres hebraicos de varias comunidades del Mediterráneo oriental (algunos de ellos, ejemplar único en el mundo)

2. Archivo Sonoro del Romancero Débora Catalán (ASOR)

Contiene todas las cintas magnéticas grabadas en encuestas e investigaciones de campo. El fondo más importante es el procedente de los proyectos "Edición y análisis de estructuras abiertas: el modelo Romancero" y “Description, Editing and Analysis of the Pan-Hispanic Romancero” de Diego Catalán, patrocinados por el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Estados Unidos y por el National Endowment for the Humanities de Estados Unidos y otras instituciones (1978-1988). A ese fondo se añaden donaciones de diversos colectores: entre ellas destacan las colecciones Purcell (de Açores y Madeira), Felipe (Canarias) y Pedrosa (España peninsular).

3. Archivo de la Lengua Española y Lenguas Circunvecinas

Alberga todos los ficheros y el material científico utilizado por Ramón Menéndez Pidal para la elaboración de su obra magna Historia de la Lengua Española, cuya edición póstuma (prontamente agotada) vio la luz en 2005 y la 2ª en 2007, y asimismo de sus demás publicaciones lingüístico-literarias . Constituyen este fondo , además de documentos lingüísticos medievales, y los borradores y originales de las obras pidalinas, miles de fichas, artículos, notas e investigaciones que abarcan los campos de la etimología, geografía lingüística, dialectología, paleografía y diplomática e historia de la literatura.

Los principales ficheros, estructurados por Menéndez Pidal, son el de Historia de la lengua común y literaria, el de Gramática, el de Léxico, el de Toponimia y Antroponimia, el de Sufijos prelatinos y el del dominio románico astur-leonés (que incluye materiales de las encuestas de campo inéditas de Menéndez Pidal y sus discípulos). Los hay también de Temas de la poesía lírica, de Motivos narrativos, de Retórica y Métrica. Otro grupo de fondos importantes son las colecciones antológicas de Documentos lingüísticos (de diversas regiones) y de textos manuscritos de carácter literario para la Crestomatía del español antiguo y los de Dialectología y Geografía lingüística reunidos por Menéndez Pidal y colaboradores.

A los ficheros pidalinos hay que añadir los ficheros estructurados por Rafael Lapesa para la elaboración del Glosario del primitivo léxico iberorrománico.

4. Archivo de Historiografía Peninsular y Épica

Reúne una ingente cantidad de textos en fotografía, microfilm y copias manuscritas de obras medievales cuyos diversos manuscritos se hallan dispersos en múltiples bibliotecas del mundo, junto con anotaciones y estudios manuscritos de Menéndez Pidal, Antonio Solalinde y Diego Catalán. Ha servido como base de las publicaciones sobre Historiografía medieval castellana, portuguesa, aragonesa, navarra, catalana e hispano-árabe, sobre Historia medieval hispana, y sobre Épica española de Ramón Menéndez Pidal, Luis Felipe Lindley Cintra, Diego Catalán, y otros investigadores, y de los diez volúmenes de la serie "Fuentes cronísticas de la Historia de España".

5. Archivo cultural de fines del siglo XIX y primera mitad del siglo XX Correspondencia de carácter científico e institucional que Ramón Menéndez PidalGaston Paris, Américo Castro, Antonio Solalinde, Amado Alonso, Joan Corominas, Alfred Morel-Fatio o Martín de Riquer, etc. mantuvo con investigadores y personalidades de la cultura española e internacional durante este período:

6. Archivo de los Laboratorios Humanísticos
Incluye la documentación y correspondencia reunida por Diego Catalán y depositada en la Fundación referente a los años en que fue Director de Investigaciones, primero, y, después, Director del “Seminario Menéndez Pidal”.
Este fondo revela la “intrahistoria” administrativa, institucional y académica que hizo posible la existencia y continuidad de la Casa Menéndez Pidal como centro de investigación y formación de reconocido prestigio.

7. Archivo de Materiales y Obras para el conocimiento de la Historia de la Cultura Hispánica
Conjunto documental de investigaciones anejas que acompañaba la obra pidalina: caben destacar, por su categoría científica, los ficheros de María Goyri y los ficheros de Juan Menéndez Pidal sobre literatura, historia, personajes históricos y literarios y lingüística.

8. Archivo Miguel A. Catalán.
La documentación referente a Miguel Catalán Sañudo, objeto de consulta para los estudiosos del despertar científico de España en las primeras décadas del siglo XX.

(Del artículo "Diego Catalán" en la Wikipedia)
Dibujo de Clifford Carleton

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CASA CON DOS PUERTAS MALA ES DE GUARDAR: ÚLTIMAS NOTICIAS

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"La falsificación no dice nada de la época de la que simula proceder, pero puede enseñar mucho del momento en que fue ideada." Mercedes García-Arenal

La Fundación Olivar de Castillejo ha presentado alegaciones al Ayuntamiento de Madrid oponiéndose a la declaración del Olivar de Chamartín como enclave histórico y conjunto cultural merecedor de máxima protección.
Estas alegaciones, que podrían resumirse en "no nos fastidien el negocio", tienen unas razones económicas de peso:
La Fundación Olivar de Castillejo ha estado y está alquilando su sede a entidades, sociedades y negocios de diverso pelaje y condición. El beneficio económico de tales negocios está aún por demostrar que se haya empleado en las actividades que debería desarrollar la fundación. Ni el Patronato de Fundaciones, ni el Ministerio de Hacienda han ejercido hasta ahora ningún control sobre sobre estos alquileres, como poco, "irregulares". Veamos tres casos:
1. Arena Producciones, SL : Distribuidora y productora cinematográfica (en el BORME consta como "otro comercio al por mayor no especificado en grupos 612 al 618"), que anuncia su domicilio y sede de ventas en C/ Menéndez Pidal 3bis. Teléfono 91 3597161, que es uno de los que la Fundación Olivar de Castillejo tiene a su nombre,( como cualquiera puede comprobar consultando las Páginas Blancas de Telefónica), pero situado en c/Menéndez Pidal 3 (Retengan la diferencia)
2. Sociedad Artística Daniel, SL, organizadores y representantes de eventos musicales, que también anuncian la sede de su negocio en c/ Menéndez Pidal 3bis
3. Editorial Siglo XXI, que ha anunciado a bombo y platillo el traslado de su sede comercial a la c/ Menéndez Pidal 3bis . En este enlace verán que las nuevas oficinas de esta empresa están en la sede de la Fundación Olivar de Castillejo.
Las irregularidades financieras y operativas de esta Fundación "sin ánimo de lucro" son de calibre grueso:
- Están alquilando la sede de la fundación (que es también parte del patrimonio de la misma) a empresas comerciales que sí reportan lucro.
- El uso que la Fundación Olivar de Castillejo ha declarado en el Catastro para esta sede es el de "residencial". Es decir que están transgrediendo flagrantemente toda la legislación relativa al uso y fin de bienes inmuebles de la Comunidad de Madrid.
- El dinero que reciben de estos alquileres no se invierte ni en la mejora del jardín, ni en actividades de investigación, ni en publicaciones, ni en becas, ni en nada de lo que sería legítimo según sus estatutos. El listado de sus logros y realizaciones culturales en los últimos años no justifica las cuentas ni ante el inspector de Hacienda más tonto.
- En el caso de las dos primeras empresas (Arena Producciones y Sociedad Artística Daniel) el domicilio no está registrado en ningún organismo legal competente. El que la Fundación Castillejo ofrezca su teléfono para que Arena Producciones haga sus negocios es de difícil explicación cultural, por no decir fiscal.

- Hay un capítulo más grave y es el trampantojo legal que esta Fundación está haciendo con el número 3 (el único legal) y el 3bis (de cosecha propia). Ya advertí en otro artículo que el número 3bis, que no consta en el catastro, es la puerta de entrada a una calle privada entre la finca particular de la familia Castillejo y la finca de la Fundación Areces, sede de la Fundación Ramón Menéndez Pidal. A este número es a donde se remite todo negocio que cae fuera de los límites legales de la actividad de la Fundación Olivar de Castillejo. Por ejemplo, la famosa juerga de la "gran espicha con sidra agaya y huevos duros", para la que se alquilaron los jardines del olivar , las fiestas que allí organizaron BMW y Yahoo han sido convocadas y han tenido entrada por Menendez Pidal 3bis. En cambio, siempre que la Fundación Olivar de Castillejo tiene que firmar algún documento legal u oficial, lo hace poniendo el número 3 como el de su sede social.

La familia Castillejo Claremont, que ha insistido en mostrar su anglofilia y su ascendencia británica, efectivamente, tiene individuos tan inútiles e incompetentes como los zánganos de Wodehouse, pero sin gracia. Sin embargo, esta afición a la triquiñuela, al engaño con dolo y a correr mojones y lindes, se incardina más en la rancia tradición de la tontiastucia manchega que también corre por su sangre.
A la Junta de Distrito de Chamartín llegó una petición de la Fundación Ramón Menéndez Pidal para que esa calle privada recibiera el solemne nombre de "Junta para Ampliación de Estudios", en homenaje a los hombres que protagonizaron uno de los proyectos de política cultural más ambiciosos y válidos de nuestra historia. No creo que sean conscientes del avispero que han levantado.
Al haberse parado el aberrante proyecto del chiringuito Thai Gardens, la Fundación Olivar de Castillejo ha estado moviéndose en círculos liberales y del PSOE para impedir cualquier protección al olivar y para buscar una solución que facilite la venta de estos terrenos. Sabemos que los buenos oficios de La Residencia de Estudiantes, institución que es el Monte de Piedad de los liberales arruinados, han logrado que la Editorial Siglo XXI haya alquilado la casa de la fundación Castillejo. Esta editorial tiene como accionista mayoritario a la familia Garcia-Arenal, otro caso “tristísimo” de liberales represaliados por el franquismo, que se tuvieron que resignar a hacerse una gran fortuna construyendo obras publicas durante la dictadura. Observaremos con interés cómo y con quién han pactado los García-Arenal para apoderarse de esta finca.
La oposición de la Fundación Olivar de Castillejo a ´que se proteja como bien cultural e histórico el Olivar de Chamartin es la firma que rubrica el retrato de una fundación fraudulenta que nació para eludir pagos fiscales. Los herederos de José Castillejo bien pueden llevar en su blasón aquella frase de un personaje de Ivy Compton Burnett: "Es una suerte que no tenga que ganarme el pan para vivir, ya que soy el ser más inútil que se pueda imaginar para este cometido" (Una herencia y su historia)
Sin embargo, no se nos ocurre que frase literaria aplicar a las instituciones que deberían supervisar las cuentas y los cuentos que se solapan al amparo de la Ley de Fundaciones, y que dejan a otros la labor de descubrirlas sin que se molesten en tomar nota.

El espía que surgió del frío, publicado en Gatopardo

Antecedentes de la extraña Fundación Olivar de Castillejo:
Las amistades peligrosas I
Las amistades peligrosas II: una extraña fundación

Últimas noticias: Pleno Ordinario del Ayuntamiento de Madrid del 31 de marzo de 2008.
Aprobada la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid relativo a la catalogación de los edificios situados en la finca “Olivar de Chamartín” calle Menéndez Pidal números 3B, 3C y 5, (sic) como equipamientos privados culturales –salvo la residencia de la familia Castillejo-Claramunt–, dotándose con protección integral a la sede de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, y al jardín, como Bienes de interés cultural, con estimación de las alegaciones presentadas en el trámite de información pública. Sometida a votación la precedente propuesta, queda aprobada por 49 votos a favor de los Concejales de los Grupos Municipales del Partido Popular (34) y Socialista (15) y 5 votos en contra de los Concejales del Grupo Municipal de Izquierda Unida. (¡!)


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EL OLIVAR DE CHAMARTÍN COMO BIEN DE INTERÉS CULTURAL

EL OLIVAR DE CHAMARTÍN COMO BIEN DE INTERÉS CULTURAL FUNDACIÓN RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL
c/ Menéndez Pidal, 5
28036 Madrid

I. EL ESPACIO NATURAL PREVIO

La Casa Menéndez Pidal y el Olivar de Chamartín se hallan en el que fue Olivar del Balcón, en lo alto (721 m) de la Cuesta del Zarzal. En 1808, cuando Napoleón se aposentó en Chamartín, su ejército acampó en él para vigilar la Villa y Corte, cuyos límites urbanos se hallaban (según Galdós) en la Puerta de los Pozos (hoy Glorieta de Bilbao) y en la Ronda de Recoletos.
En 1917, José Castillejo, Catedrático de Derecho Romano y Secretario Gerente de la Junta para Ampliación de Estudios, adquirió fuera de Madrid (que acababa en el Museo de Ciencias Naturales) el Olivar del Balcón y vendió parcelas de él a otros miembros de la Junta: Ramón Menéndez Pidal, Ignacio Bolívar y Luis Lozano.

II. EL EDIFICADOR
La Casa Menéndez Pidal fue construida, en los años 1923-1925, por Ramón Menéndez Pidal, por entonces Director del Centro de Estudios Históricos y de la Revista de Filología Española, académico, Presidente del Ateneo, autor de La Leyenda de los Infantes de Lara, del Cantar de Mio Cid y de los Documentos Lingüísticos de España y colector de un gran Romancero Pan-hispánico. Las Universidades de Tolouse (1921) y de Oxford (1922) le habían investido Doctor Honoris Causa.

III. EL ARQUITECTO
Luis Menéndez-Pidal Álvarez, aún joven; después académico de San Fernando y restaurador del Monasterio de Guadalupe, de la Catedral de Oviedo, de Covadonga, Arbas y otros monumentos nacionales.


IV. EL ESPACIO HISTÓRICO ADQUIERE RELEVANCIA CULTURAL
Con la instalación en el Olivar de Chamartín, fuera del casco urbano de Madrid, de la citada “colonia” de humanistas y científicos (Castillejo, Menéndez Pidal, Bolívar), a la que hay que añadir los nombres de Miguel Catalán y, más tarde, de Dámaso Alonso, el centenario Olivar del Balcón se convirtió en uno de los centros intelectuales de España más relevantes y representativos del esfuerzo renovador realizado en ella en el primer tercio del siglo XX.
Su actividad se extendió ininterrumpidamente a través de tiempos muy diversos de la historia española: monarquía, dictadura, república, franquismo y restauración democrática. Continuidad excepcional, dado el carácter privado del empeño e indicativo del permanente valor del ideario de los fundadores.

V. FAMA INTERNACIONAL DE LA CASA DE LA “CUESTA DEL ZARZAL”, 23, CHAMARTÍN DE LA ROSA. AÑOS 20
En los años veinte, la actividad investigadora personal de Ramón Menéndez Pidal alcanza su cumbre y produce, desde el Olivar de Chamartín, entre otras obras, los Orígenes del español (1923-1926), Poesía juglaresca y juglares (1924), Flor nueva de romances viejos (1928) y La España del Cid (1929). Son, a la vez, años esplendorosos del Centro de Estudios Históricos y de la Revista de Filología Española que él dirige. No obstante, se esfuerza por ser efectivo en una serie de responsabilidades culturales como Vicepresidente de la Junta para Ampliación de Estudios (1924), Director de la Academia Española (1926), Presidente del Patronato del Instituto Escuela (1928).
La compatibilidad de ambas esferas de actividad, privada y pública , la hacen posible su refugio campestre y la colaboración de su mujer, María Goyri, la primera española que hizo una carrera universitaria completa asistiendo continuadamente a las aulas, pedagoga, descubridora del Romancero en Castilla y organizadora del gran Archivo del Romancero Pan-hispánico, que en la casa del olivar vino a ocupar todo un despacho con sus miles de textos antiguos y de la tradición oral moderna (en castellano, portugués, gallego, catalán y judeo-español), para cuya publicación (en una serie titulada “Epopeya y Romancero”), junto con la del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica, obtuvo un importante donativo de A. M. Huntington, mecenas de la Hispanic Society.
En las mismas señas estableció su casa Miguel Catalán, quien, siendo un pensionado de la Junta, había realizado un descubrimiento transcendental para el desarrollo de la Física del Átomo y la Astrofísica (los multipletes) que le dio fama internacional. En reconocimiento de este descubrimiento y de sus trabajos espectrográficos posteriores, la comisión científica encargada de dar nombres a la orografía de la cara oculta de la Luna, dio a uno de los cráteres el nombre de Miguel Catalán. Sólo otro científico español, Ramón y Cajal, recibió honor semejante, junto a los modernos Bohr, Eddington, Einstein, Hahn, Mendelev, Oppenheimer, Wegener, Zeeman, etc., y los antiguos Hipócrates, Lucrecio, Avicena, Giordano Bruno, etc.


VI. OTROS RESIDENTES DEL “OLIVAR DE CHAMARTÍN: JOSÉ CASTILLEJO
Cuando José Castillejo adquirió, en 1917, el Olivar del Balcón, en la Cuesta del Zarzal, su labor como gestor del proyecto de formación docente e investigador (tanto en las Ciencias como en las Humanidades), mediante la ampliación pensionada de estudios fuera y dentro de España, había ya dado frutos excelentes. Los pensionados valiosos podían contar, a su regreso, con nuevos centros de investigación y formación creados por la Junta. Al final de la Primera Guerra Mundial estaban activos el Centro de Estudios Históricos (con secciones de Filología, Arqueología, Arte e Historia), el Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales (con el “Museo Nacional de Ciencias Naturales”, el “Museo de Antropología”, el “Jardín Botánico”, el “Laboratorio de Investigaciones Biológicas”, llamado luego “Instituto Cajal”, el “Laboratorio de Investigaciones Físicas”, la “Estación Alpina de Biología” del Guadarrama, la “Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas”, los “Laboratorios de Fisiología, Histopatología y Química General”, el Laboratorio, Seminario Matemático, la Residencia de Estudiantes y el Instituto Escuela.
Después de fijar su residencia en el “Olivar de Chamartín”, Castillejo logró que la Fundación Rockefeller invirtiera fondos en la construcción de un Instituto Nacional de Física y Química, para implantar la ciencia en un país más retrasado científicamente que Turquía, como era España, con laboratorios e instrumental idóneos en que Cabrera, Moles, Catalán, Palacios y Madinaveitia pudieron realizar sus investigaciones y crear escuela. Aprobado finalmente un acuerdo entre el Gobierno español y el International Educational Board (1915), Catalán, junto con los arquitectos Sánchez Arcas y Lacasa, visitaron los más prestigiosos laboratorios europeos (de Suiza, Alemania, Holanda y Dinamarca) para diseñar, sobre esos modelos, el Instituto (inaugurado en 1932).
José Castillejo murió en el exilio (1945), después de que la Guerra Civil frustrara la continuidad de sus últimas actividades como renovador de la pedagogía juvenil centrada en el plurilingüismo temprano.

VI. OTROS RESIDENTES DEL “OLIVAR DE CHAMARTÍN”: IGNACIO BOLÍVAR Y CÁNDIDO BOLIVAR
Cuando Ignacio Bolívar se instaló en el Olivar de Chamartín, hacía tiempo que, como director del Museo de Ciencias Naturales (desde 1901), había conseguido el traslado del Museo al Palacio de Artes e Industrias del Hipódromo (1910), uno de los mayores logros para la consolidación institucional de las Ciencias Naturales en España. La creación de laboratorios bien dotados, el reemplazo de colecciones por grupos biológicos del más alto valor científico, artístico y cultural y las publicaciones de la “Comisión de Investigaciones Prehistóricas y Paleontológicas”, los Trabajos del Museo, el Genera Mammalium, los tomos de la Flora y Fauna ibéricas y la Revista de Entomología Eos, marcan la esplendorosa etapa “bolivariana” del Museo, que se extiende durante 35 años (1901-1936). Desde el siglo anterior, Ignacio Bolívar venía siendo internacionalmente conocido por sus estudios sobre ortópteros y había sido Vicesecretario de la recién fundada Sociedad Española de Historia Natural y fundador de sus Anales.
Tras el traslado de su residencia al Olivar de Chamartín, Bolívar asumió, en los años 20, la dirección del Real Jardín Botánico, donde una de sus creaciones más notables fue la de la “Sección de Flora Tropical”, y, a la muerte de Ramón y Cajal, fue elegido Presidente de la Junta para Ampliación de Estudios. La Guerra Civil, que paralizó la publicación de la célebre colección de láminas de Mutis, envió a Ignacio Bolívar al exilio. En Méjico fue incorporado a la “Casa de España”, luego Colegio de Méjico, y allí fundó y dirigió Ciencia. Revista hispano-americana de Ciencias puras y aplicadas. Murió en 1944.
Su hijo, Cándido Bolívar Pieltain, también entomólogo, inició una brillante carrera científica como catedrático de Zoografía de Articulados en la Facultad de Ciencias de Madrid y participó con su padre en las expediciones científicas a Sudamérica, antes de ser Secretario de la Presidencia con Azaña. Exiliado en Méjico, fue Presidente de la Sociedad Mexicana de Historia Natural, Director del “Laboratorio de Entomología general y médica” de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional y consejero científico en el “Instituto Internacional de la Hilea Amazónica”. En la revista Ciencia fue, desde su creación, uno de sus más activos redactores y, tras la muerte de Blas Cabrera, director de ella. Además de sus estudios entomológicos puros y aplicados a la Medicina, recorrió casi la totalidad del territorio nacional en sus excursiones para recolectar insectos y realizó exploraciones biológicas en la caverna de Cacahuamilpa, en Guerrero (Méjico) y de varias otras en Cuba.

VI. OTROS RESIDENTES DEL “OLIVAR DE CHAMARTÍN”: DÁMASO ALONSO
Dámaso Alonso, filólogo del Centro de Estudios Históricos y, a la vez, poeta, se hallaba vinculado, de una parte a la “Generación del 27”, cultivadora de la “nueva poesía” (Poemas puros, Poemillas de la ciudad) y, de otra, a la tradición de crítica histórico-literaria de Menéndez Pidal y sus discípulos inmediatos. A él se debe, en esta época, junto con Alfonso Reyes, la entusiasta revalorización de Góngora, mediante su edición de las Soledades y el estudio de La lengua poética de Góngora.

VII. EL OLIVAR Y SUS CONTENIDOS CULTURALES SOBREVIVEN A LA GUERRA CIVIL
La Guerra Civil trajo consigo el desmantelamiento de las instituciones y el abrupto fin de los proyectos científicos de los primeros tres decenios del siglo XX, así como la dispersión del grupo de intelectuales del Olivar de Chamartín. Los Bolívar y Castillejo murieron en el exilio y los Menéndez Pidal y Catalán quedaron apartados de los centros de trabajo y docencia. No obstante, el Olivar de Chamartín, con el acervo cultural que sus casas guardaban, se salvó. Menéndez Pidal depositó su Archivo del Romancero y sus ficheros de Historia de la Lengua en la Embajada de México y, al ser trasladada ésta a Valencia, el Gobierno de la República consideró los materiales parte del Tesoro Nacional, poniéndolos a salvo, junto con los mejores cuadros del Museo del Prado, en Valencia, Barcelona y, finalmente, Ginebra (desde donde regresarían a España al finalizar la contienda).
Algunos de los cajones en que los transportaban quedaron descolgados en el castillo de Peralada, en el Pirineo, y allí los halló Miguel Catalán con la ayuda del Servicio de Defensa y Recuperación del Patrimonio Nacional del Gobierno de Burgos. Las Cancillerías de Cuba, México y Estados Unidos colaboraron en el seguimiento de la suerte de los materiales de Menéndez Pidal. La Biblioteca de Menéndez Pidal quedó en la casa, protegida por la Universidad de Oxford.
La casa y documentación de Castillejo estuvo salvaguardada por la presencia en ella de su cuñado Juan López Suárez, notable mecenas cultural de Galicia. El respeto de los habitantes de la barriada de “Las Cuarenta Fanegas” a la personalidad de los intelectuales del “Olivar” permitió que utilizaran las casas como refugios sin daño alguno para lo en ellas contenido.
Después de la Guerra Civil, en los años 40, Menéndez Pidal, recluido en el Olivar de Chamartín, continuó escribiendo su Historia de la lengua española iniciada en Nueva York y París y, abandonándola sin concluir, la Historia de la épica española, que dejó asimismo interrumpida para escribir Los españoles en la Historia. Cimas y depresiones en la curva de su vida política (1947). Al mismo tiempo, se propuso editar su colección de romances, para la que escribió y publicó una introducción teórica: Romancero Hispánico Hispano-portugués, Americano y Sefardí (1953). Luego, al reformar su Historia de la épica, dando más peso a la discusión teórica, se dedicó a la escritura de La chanson de Roland y el neotradicionalismo (orígenes de la épica románica) que publicó, con noventa años, en 1959. Y aún en el año 1963 sacó a la luz su polémico libro El Padre Las Casas. Su doble personalidad.
Su hija Jimena Menéndez-Pidal, ante la supresión de las experiencias pedagógicas, privada y pública, de la “Institución Libre de Enseñanza” y del “Instituto Escuela”, se atrevió a fundar, en 1940, un pequeño colegio privado con coeducación, el Colegio Estudio, fiel a la tradición pedagógica de aquellos centros, pero adaptada a circunstancias muy distintas. El pequeño colegio tendría una larga vida, mayor que la de los dos experimentos predecesores, y un fuerte impacto en las clases medias profesionales aún hoy perceptible.
David Castillejo, el hijo de José Castillejo, regresó a España, a la casa familiar del Olivar y allí dispuso para la imprenta el epistolario de su padre, esencial para la reconstrucción de la actividad de los primeros artífices del profundo cambio cultural ocurrido en España a lo largo del primer tercio del siglo XX.
Dámaso Alonso fue el único de los filólogos de la escuela de Menéndez Pidal que, tras la supresión de la “Junta para Ampliación de Estudios”, se integró en el organismo sustituto de la postguerra, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en el cual procuró mantener activa la Revista de Filología Española. También continuó su doble actividad, como poeta (ahora “existencial”: Oscura noticia e Hijos de la ira) y como crítico (Ensayos sobre poesía española; Poesía española: ensayo de métodos y límites estilísticos) sin por ello abandonar el cultivo de la Filología en sus dos caras de estudio, de la literatura y de la lengua. Su personalidad y su carácter de heredero de las inquietudes culturales de la preguerra hicieron su casa del Olivar de Chamartín centro de peregrinación de miembros de las generaciones españolas subsiguientes y de hispanistas europeos y americanos. Desde 1968 a 1982 fue Director de la Real Academia Española.

VIII. LOS CONTINUADORES
Una nueva generación de discípulos y continuadores de la obra de Menéndez Pidal se forjó en la Cuesta del Zarzal 23, en los difíciles años 40, y su actividad dio frutos relevantes en el siguiente quinquenio: el portugués Luis Felipe Lindley Cintra preparó allí su renovador estudio sobre la historiografía medieval hispano-portuguesa: Crónica geral de Espanha de 1344 (1951); Diego Catalán Menéndez-Pidal y Álvaro Galmés de Fuentes reemprendieron la recolección de romances para el Archivo del Romancero Menéndez Pidal/Goyri, así como los estudios en ese campo.
En 1954, el Ministerio de Educación Nacional creó, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, el Seminario Menéndez Pidal para garantizar de una manera estable la continuidad de los trabajos y métodos de Ramón Menéndez Pidal y la utilización de sus materiales. Aunque la financiación del organismo fue puntual e irregular y careció de personal fijo, pudieron publicarse los primeros volúmenes del Romancero tradicional y renovadores estudios sobre historiografía medieval, gracias a que la familia Menéndez Pidal abrió su casa, archivos y biblioteca a los investigadores. Después de la muerte de Menéndez Pidal (1968), quien dejó encomendados testamentariamente (1966) sus Archivos y obras inéditas a su nieto Diego Catalán, Jimena Menéndez-Pidal siguió poniendo su casa y el acervo cultural en ella existente a disposición de cuantos investigadores acudían a ella.
En los años 1973-1988, Diego Catalán obtuvo el apoyo continuado del National Endowment for the Humanities (y de otros organismos) a un proyecto internacional de investigación sobre el Romancero Pan-hispánico, dentro del cual se llegarían a publicar 33 volúmenes y se compiló el Archivo Sonoro del Romancero, el más extenso en el mundo. Simultáneamente, Diego Catalán, después de haber complementado la obra de Cintra con De Alfonso X al Conde de Barcelos, transformando el panorama de los estudios sobre Historiografía medieval, creó la serie Fuentes Cronísticas de la Historia de España, en la que se llevan publicados 9 volúmenes.

IX. LA ESPECULACIÓN URBANÍSTICA DETENIDA: ¿EL OLIVAR DE CHAMARTÍN A SALVO?
En 1974, el Olivar de Chamartín se hallaba ya “within the spreading urban jumble of Madrid’s Chamartin section”, según observaba el International Herald Tribune en un reportaje sobre el proyecto internacional del Romancero, y la amenaza de su destrucción por la especulación del suelo se hacía sentir.
El extremo sur había perecido con la desaparición de las fincas de Bolívar y Lozano; y, en las calles de Alberto Alcocer, Padre Damián y Henri Dunant, que, junto a la Cuesta del Zarzal (convertida en calle Menéndez Pidal), lo rodeaban, Urbanismo fue permitiendo construir altos edificios, a cambio de que el resto del olivar de Castillejo conservara su ser. Ante la inminente amenaza de la destrucción de la Casa Menéndez Pidal, Jimena Menéndez-Pidal hizo cuanto pudo por conseguir la institucionalización del Archivo-Biblioteca. Por ello nació la Fundación Ramón Menéndez Pidal (1983) y, el 11 de noviembre de 1985, la reina Sofía inauguró la nueva sede de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, descubriendo la placa en la que se hace constar: “Aquí vivió y trabajó hasta su muerte don Ramón Menéndez Pidal, quien con su obra contribuyó a dar a España conciencia de su historia. La Fundación Ramón Areces, al salvaguardar este ámbito de cultura, ha permitido continuar la labor de aquel español ejemplar. 1985”.
En la otra sección del Olivar de Chamartín se creó la Fundación Olivar de Castillejo, cuyo fin primero y principal es “La conservación del olivar sito en la antigua Cuesta del Zarzal (hoy calle Menéndez Pidal) y la edificación allí existente, con la intención de mantener en su integridad el último residuo de la zona olivarera del viejo pueblo de Chamartín de la Rosa y preservar en esta zona de Madrid un permanente ejemplo de un estilo de vida ciudadana libre de hacinamiento, poniéndolo al servicio del interés general”.
En los años 1985-1998, la Fundación Ramón Menéndez Pidal, dirigida por Rafael Lapesa, acogió en la Casa Menéndez Pidal al Seminario Menéndez Pidal, dirigido por Diego Catalán, y ambos organismos, privado y público, con el mecenazgo de la Fundación Ramón Areces, continuaron el proyecto investigador/educativo iniciado en 1973. Los campos en que, en la “Casa Menéndez Pidal”, se produjeron más publicaciones y de mayor relieve siguieron siendo el Romancero y la Historiografía medieval, pues la “Fundación Ramón Menéndez Pidal” vino a continuar las series iniciadas con el patrocinio de “National Endowment”.
Álvaro Galmés, recogiendo el interés de Menéndez Pidal por el envés islámico de la historia medieval y postmedieval hispánica, se especializó en las influencias recíprocas entre la Romania e Hispania cristiana y la civilización árabo-islámica (de ahí, entre otros estudios, su síntesis La épica románica y la tradición árabe, 2002) y promovió la publicación y estudio sistemático de la literatura aljamiado-morisca (colección “CLEAM”).
Aunque en 1998 el “Instituto Universitario Seminario Menéndez Pidal”, al cesar Diego Catalán en su dirección, trasladó su sede al Campus de la Ciudad Universitaria, la cooperación científica entre el organismo privado y el público siguió dando frutos en publicaciones pendientes. Últimamente la Fundación Ramón Menéndez Pidal, bajo la dirección de Diego Catalán, se ha concentrado en la publicación de algunas colectáneas: Islam y Cristiandad. España entre dos culturas (de R. Menéndez Pidal), 2001; El Cid en la Historia y sus inventores (de D. Catalán), 2002; La literatura española aljamiado-morisca (de A. Galmés), 2004 y, sobre todo, en la conclusión y publicación de grandes obras de nueva planta: D. Catalán, De la silva textual al taller históriográfico alfonsí(1997); La épica española. Nueva documentación y nueva evaluación (2001); El Archivo del romancero: Patrimonio de la Humanidad. Historia documentada de un siglo de Historia. Vols. I y II (2001); "Rodericus" romanzado, en los reinos de Aragón, Castilla y Navarra (2005) y R. Menéndez Pidal, Historia de la lengua española, vols. I y II (2005), de inmediata presentación, que apadrina la Real Academia Española. De otra parte, se ha grabado en cd-rom el Archivo Sonoro del Romancero Débora Catalán para su futura difusión por Internet.
El prestigio de la “Fundación Menéndez Pidal” ha atraído una valiosa donación bibliográfica (2004) que viene a reforzar sus lazos con el pasado: la Biblioteca Literaria Sainz (formada por el catedrático de Derecho financiero Fernando Sainz de Bujanda), con más de 4.000 volúmenes, cuidadosamente encuadernados, cuyo núcleo fundamental lo constituyen ediciones primeras y raras de los escritores de la llamada Edad de plata.
La Fundación Olivar de Castillejo siguió un camino diverso. En los 20.000 metros cuadrados que, rodeados de altos edificios, subsistieron del centenario Olivar del Balcón, la Fundación mantuvo el paisaje natural de una plantación “manchega” de olivos y vides, enriquecida con un estrato arbustivo guadarrameño ajustado a la concepción sobria y sencilla de Giner de los Ríos, “descubridor” de la belleza del Guadarrama y de Castilla, que los institucionistas difundieron. Aprovechando ese espacio natural, organizó, hasta mediados de los años 90, exposiciones y presentaciones de libros, conciertos de música y danza al aire libre, encuentros, lecturas y ensayos de teatro contemporáneo. Últimamente, David Castillejo se ha esforzado en presentar a los nuevos actores teatrales, mediante lecturas, el conjunto de la obra dramática de Lope, Tirso y Calderón y ha publicado una Guía de ochocientas comedias del Siglo de Oro (2002) y La formación del actor en el teatro clásico (2004). Actualmente trabaja en reunir la obra de cuarenta dramaturgos del siglo XVII injustamente olvidados.


X. VALOR PAISAJÍSTICO Y CULTURAL DE UN ESPACIO HISTÓRICO: EL “OLIVAR DE CHAMARTÍN”
-El Olivar de Chamartín remonta a tiempos anteriores al año 1808, en que acampó en él el ejército napoleónico.
-Conserva hoy, en el corazón de Madrid, un olivar centenario único (con más de 100 olivos).
-Conserva asimismo el madroño (símbolo de la Villa de Madrid) más espectacular de toda la ciudad.
-Los jardines en él constituidos, con vegetación traída de la Sierra de Guadarrama, responden al ideario de la Institución Libre de Enseñanza, propio de los intelectuales que, en el primer tercio del siglo XX, transformaron ese espacio campestre en centro cultural.
-La Casa Menéndez Pidal es un edificio histórico por el tiempo de su construcción (1923-1925) y el arquitecto que la diseñó: Luis Menéndez Pidal Álvarez y, asimismo, por haber sido la residencia y lugar de producción científica de dos investigadores eminentes: Ramón Menéndez Pidal y Miguel Catalán. Su interior conserva el sobrio y noble mobiliario original y cuadros de Luis Menéndez Pidal (hermano de Ramón). Además, fue la casa de dos mujeres relevantes: María Goyri y Jimena Menéndez-Pidal.
-Las casas de Castillejo, en estilo inglés de principios del siglo XX, conservan igualmente en su exterior e interior, la huella del espíritu de los patriarcas institucionistas.
-La Casa Menendez Pidal alberga la Biblioteca del maestro, enriquecida con donaciones de Rafael Lapesa, Diego Catalán y la Biblioteca Literaria Sainz, formada por Sainz de Bujanda (propiedad de la Fundación Ramón Menéndez Pidal) y Archivos científicos e históricos de incalculable valor (propiedad de Diego Catalán), entre los que se destacan el Archivo del Romancero Pan-hispánico Menéndez Pidal/Goyri, el Archivo Sonoro del Romancero Débora Catalán, el Archivo de la Lengua Española y Lenguas Circunvecinas, el Archivo de Historia Medieval Ibérica y el Archivo de Historia Cultural, fines del siglo XIX- siglo XX.
-Las casas de Castillejo albergan el epistolario de José Castillejo y una gran colección de textos clásicos (de especial interés para el estudio de la comedia del Siglo de Oro), formada por David Castillejo.
-La Casa Menéndez Pidal ha sido y continúa siendo un centro de investigación de prestigio internacional (al que acceden investigadores de todo el mundo) y de publicaciones filológicas e históricas de gran solidez.
-El Olivar de Castillejo ha celebrado entre sus imponentes olivos centenarios muy diversos actos culturales puntuales y pretende familiarizar a los actores con el teatro clásico.
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