Con José Castillejo, Ramón Menéndez Pidal, Ignacio Bolivar y Luis Lozano, se inicia en el Olivar de Chamartín uno de los centros intelectuales de España más relevantes y representativos del esfuerzo renovador en el primer tercio del siglo XX. En la actualidad es la sede de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, donde se custodian libros, archivos y documentos de interés universal a la disposición de los investigadores y estudiosos de la cultura española.